La práctica de la docencia apunta a comprender el fenómeno de la arquitectura y desde allí a la teoría y práctica del proyectar y el proyecto. Esto implica una teoría como modelo o estructura y además como actividad del hacer proyectual. En eso la integración articulada y dinámica de las dimensiones más abstractas de la teoría, hasta las más concretas de la metodología (el hacer proyectual) y de la técnica (habilidades y destrezas para concretar) posibilita una mejor comprensión de ambos aspectos articulados: como modelo o estructura teórica y como dinámica del hacer en el tiempo. Es importante destacar también que el producto de la docencia no es un proyecto sino un arquitecto, y no siempre en la enseñanza se tiene en cuenta que la formación incluye también el aprendizaje.

LA INVESTIGACIÓN PROYECTUAL: TEORÍA, METODOLOGÍA y TÉCNICA
Materia Electiva

Esta materia es básicamente proyectual, y lo que aquí se enseña complementa lo ya aprendido. Se trabaja mediante la experimentación creativa del momento proyectual, haciendo una revisión del modo personal de poyectar, a los efectos de incorporar los momentos de juego y libertad, que faciliten la creación. Serán de gran utilidad cuando deban enfrentar nuevos problemas a los que tiene que dar nuevas respuestas.

Consideramos que hay tres modos proyectuales básicos:

- El que se utiliza en la enseñanza-aprendizaje, reduciendo la cantidad de variables para aprenderlas, sean formales espaciales, constructivas, productivas, de uso o funcionales, etc. Su objetivo es la formación de arquitectos.
- El proyecto que se utiliza en el campo profesional para construir una obra. Al considerar todas las dimensiones de la realidad, posee dificultades para innovar.
- Por último, el que –aislando sólo algunas de las variables e innovando en ellas- se utiliza para la producción de conocimientos; el mismo se genera en arquitectura cuando sobre algunas de sus variables, producimos, mediante el accionar proyectual, algo que antes no tenía existencia y que luego puede ser utilizable por otros arquitectos: sea en la teoría, en los procedimientos proyectuales, o en resoluciones de casos particulares. Se trata de la investigación proyectual; el proyectar es instrumento de investigación.

Este posicionamiento ante la arquitectura es producto de comprender el rol de la misma como fenómeno de la cultura, y considerarla una práctica social con dimensiones teóricas, en una continuidad histórica que arranca en la modernidad renacentista y culmina en la arquitectura moderna. En ésta, la libertad creadora induce a ejercitarla, pero a su vez obliga a un esfuerzo no siempre enseñado en las facultades. Se trabaja con la colaboración de otras disciplinas, para conocer mejor al usuario en sus deseos, necesidades e imaginarios, y sobre cómo incorporarlos al proyecto.
Habiendo aprendido la manera de realizar el proyecto, la cátedra propone ahora reelaborar el procedimiento instalado, para observar las facilidades y dificultades creativas que cada uno posee –bloqueos ante la página en blanco, juicios hipercríticos en diferentes momentos, facilidades para generar ideas o concretarlas, etc.- y operar en la práctica sobre ellas.
Esta ejercitación en la innovación no se refiere sólo al mundo de la creación formal, sino a la relación con el usuario-comitente, la obtención o creación de fuentes de trabajo, etc. Es necesario formarse para un mundo caracterizado por la inestabilidad, la ambigüedad y la incertidumbre, donde lo único que emerge como permanente es el cambio.